cómo ser un abogado indomable

 

 

¿ESTÁS HARTO DE UNA ABOGACÍA RANCIA y UN SISTEMA JUDICIAL DE DINOSAURIOS?

 

 

Pues deja de hacer lo que hacen muchos sometidos a trabajar para otros, siendo explotados

 

Olvida lo de vivir como un paria con jornadas de 12 horas y esclavo de Lexnet

 

Aprende a seleccionar a tus clientes, a que te respeten y te valoren.

 

Tus servicios tienen un precio y lo pones tú.

 

Comunica con asertividad y eficacia y redacta escritos que seduzcan a clientes, jueces y quien se te ponga por delante.

 

¡Sé un indomable!

¡SÍ, QUIERO SER UN INDOMABLE!

Si has llegado hasta aquí, quizá sea el momento de

APRENDER A SERLO

PORQUE LO QUE ESTOY DISPUESTO A ENSEÑARTE AQUÍ,

NO LO APRENDERÁS EN NINGÚN OTRO SITIO

¿Y ESO POR QUÉ?

MIRA, TE VOY A CONTAR ALGO SOBRE MÍ

Te lo explicaré breve.

Me hice abogado hace 34 años. Al acabar la carrera 1988, busqué trabajo en despachos y no lo logré. Entonces me apunté al Turno de Oficio, hice un pequeño cursillo de unas horas y me puse a patear juzgados. Defendía accidentes de tráfico, divorcios y hacía asistencias en comisaría.

No te miento, sudé tinta china y las piernas se me fortalecieron de la de veces que me temblaron. Pero apreté los dientes y resistí casi 2 años.

En 1990 me llamaron de un bufete por un curriculum que dejé en mi colegio y del que ni me acordaba. Me entrevistó el jefe del despacho. Me preguntó que a qué me dedicaba. Le expliqué y me miró raro porque me dijo que era muy atrevido estar haciendo lo que hacía. Le contesté que qué otra cosa podía hacer y qué habría hecho él. No me contestó. Se limitó a decirme que si con mi arrojo, además le demostraba que tenía conocimientos, el puesto era para mí.

Me puso un examen con 5 preguntas-tema y toda su enorme biblioteca a mi disposición. No me dio límite horario para contestar (aquello era, claro, una trampa).

Busqué en toda su biblioteca y no encontré en ella la Constitución de 1978.

Entré en su despacho le dije que, si quería que contestara su examen, la necesitaba, sí o sí. La buscaron y no la tenían… El jefe no sabía donde meterse. Me pidió personalmente disculpas. Ese fue mi primer gol.

Contesté el examen con algún libro y lo que recordaba de la Constitución.

Al día siguiente me llamó. El puesto era mío. Era enero de 1991. Me pagaban 60.000 pesetas al mes (360 €). En el despacho trabajaban 2 jefes y 3 abogados colaboradores, más. A los 6 meses mi salario me lo subieron a 100.000 pesetas (600 euros). A partir del año ya me daban los asuntos más importantes y además los despachaba directamente con el gran jefe.

Trabajé casi 4 años y me fui ganando 250.000 pesetas (1.500 €) y aprendí mucho no, muchísimo. Porque trabajé más no, lo siguiente. Más que todos los demás. Por eso recibía más que ellos.

En 1994 seducido por trabajar en una multinacional y con enorme cabreo de mi jefe le dije que me iba. Me hizo una contraoferta y no la acepté. Me fui al sector asegurador. Una compañía alemanda que buscaba abogados jóvenes con ganas de dar hostias “pelando” (llegando a acuerdos) en grandes siniestros. Yo pensaba que ya sabía mucho. Ahí aprendí que había más por aprender. Mucho más.

En la vida y en esta profesión no hay mejor maestro que el Dr. Hostia y yo aprendí a esquivar unas cuantas.

Y así más de 20 años.

En 2015 volví a mis inicios: a ejercer por mi cuenta. Y aquí sigo desde entonces.

Comprobé entonces que muchas cosas no habían cambiado, que otras han empeorado y que la mayoría las han adulterado. Mejorado pocas, muy pocas.

Con todo esto, estoy aquí y ahora para crear abogados indomables a partir de:

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Mi visión del ejercicio de la profesión y el estado de la justicia.

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Consejos y pautas que no vas a encontrar en ningún otro sitio.

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Aprender a redactar escritos como nadie te ha enseñado.

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Tratar a los clientes, seleccionarlos y mandarlos a paseo cuando se te suban a la espalda.

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Pautas para relacionarte con otros compañeros, clientes y jueces y mantener a raya a los listillos..

¿Te parece mucho, poco o esto no va contigo?

¡bIEN!

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Si te suscribes a mi mentoría, podrás acceder a un audio. Cada semana una lección relacionada con el ejercicio de la profesión; orientación, consejos e información muy valiosa para ti. Para que aprendas a orientar tus asuntos, tratar con clientes, abogados contrarios, jueces, etc. Y seas un auténtico INDOMABLE.

el equipo

El equipo soy yo y tú si formas parte de mi lista. 

Aquí abajo para formar parte de mi equipo.

La lista de los indomables. 

JUAN PERÁN

Ah! Se me olvidaba, suelo ser políticamente incorrecto, si esto puede ser un problema para ti, no te suscribas.

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Juan es una gran persona de trato cercano, amable y paciente. Experto en errores, negligencias médicas y asuntos penales. Siempre está dispuesto a ayudar, hace fácil los asuntos complejos gracias a su habilidad negociadora.

PASCUAL RIBOT COSTA – Gerente de Consultoría

Juan es un reconocido experto en seguros de daños y responsabilidad civil. Autor de un excelente libro sobre la materia. He tenido la fortuna de trabajar y aprender con él. Gran profesional y mejor persona, en quien se puede confiar plenamente.

IGNACIO MEGÍA SALVADOR – Abogado

Pocos abogados conocen el mundo asegurador como Juan. Es un auténtico especialista en la negociación y transacción con compañías de seguros. Excelente formador por su larga trayectoria profesional y su capacidad oratoria.

LUÍS JIMÉNEZ-ASENJO – Abogado